El documental explicaba como el perro pastor marismeño, en los siglos pasados, hubiese vivido mucho en soledad en los territorios montanos. Gracias a este tipo de vida, había desarrollado un instinto casi infalible, respecto a la vida y la supervivencia en aquellos lugares: sabía procurarse la comida (cazaba salvajina), sabía defender si mismo y la prole de los ataques de osos y lobos. Con el pasar del tiempo, quedando a contacto con los pastores que vivían en montaña o que llevaban los greyes a pasturar, había nacido un vínculo entre hombre y animal, un vínculo de estima y amistad recíproca. Para el perro, el grey se convertía en su propia familia, y, continuando a conducir normalmente su estilo de vida, se mudaba en guardián y custodio.
Sabía distinguir "sus" ovejas de las otras, nadie podía acercarse (personas extranjeras o depredadores), no se revolvía en contra de ellas. En cambio pretendía libertad de acción y nada más. Estos perros vivían particular agitación hacia la noche, sabiendo que para los depredadores llegaba la hora más apta para cazar. El pastor marismeño vivía y trabajaba en rebaño (formado de machos, hembras y cachorros); con sus semejantes defendía el grey, cazaba, criaba los pequeños. Había un jefe del rebaño, elegido según naturaleza, según fuerza y inteligencia y todos los otros componentes del rebaño obedecían a él. Esta, desde siempre ha sido su verdadera vida. En los años, este perro había sido traído un poco a la vez a vivir entre las personas, en casas de campaña, en los pueblos.  Hay sin embargo algunas condiciones indispensables que nosotros las personas tendríamos que saber, antes de elegir ese tipo de perro a vivir con nosotros: que puedan vivir en casas de campo, libres de correr, en un lugar que percibirán como suyo y defenderán como su territorio. Que puedan crecer con la mamá y los hermanitos por lo menos unos meses: solamente asi desarrollarán su caracter. A lo contrario, creciendo solitos, después de pocos meses perderán sus actitudes, sentiendose en un mundo extraño, donde tampoco podrán empezar a competer y jugar segun su verdadera natura. También de adultos, estos perros deberán vivir por lo menos en pareja: podrán procrear, defender la casa y el dueño y no estarán sometidos. El perro pastor marismeño que crece y vive solo, vive en un mundo que no es el suyo, se somite al hombre y pierde la mayor parte de sus calidades. Después de estas comprensiones yo veía finalmente NUBE: y lo había tenido cerca desde 10 años.

Ahora yo entendía cuantas cosas no había hecho por él, ahora sabía que hacer, pero, después de así tantos años, ¿había podido recuperar todavía?
Hace dos meses, de repente, NUBE había empezado a perder apetito, enflaquecer, perder aquel entusiasmo que siempre lo había caracterizado. De los examenes hechos por el veterinario había aparecido un problema a los riñones: en efecto había iniciado a beber
mucho y orinar poco. Habíamos empezado las curas, las inyecciónes, pero no parecían llegar mejorías y entre tanto su barriga se hinchaba siempre más y después de algunos días hacía impresión. Comía siempre menos y
lo poco que lograba a deglutir, lo vomitaba ní tampoco después de una media hora, en una saliva blanquizca. Habían pasados algunos días y de las nuevas análisis de la sangre se notaba como la mayor parte de los valores estaban afuera de la norma. El veterinario ya nos había dicho que probablemente NUBE no iba a vivir mucho. Transcurría los días casi sin levantarse, con los ojos tristes, apagado. Con fatiga, había logrado hacerlo pasear todavía un par de veces afuera de la casa, en la esperanza de que encuentrase algunos olores y se senitese estimulado a orinar: caminaba lento y se acostaba, sin destino.

Era el 31 de enero '00 y querría hacer algo todavía y en la tarde lo había puesto en el coche y habíamos ido en un ambulatorio veterinario donde obraba un equipo de doctores. Con mucho cuidado habían puesto NUBE en una camilla, lo habían visitado, hecho los rayos y la ecografia, habían hablado un poco entre ellos. Me habían llamado y con toda la humanidad de este mundo me habían explicado que se trataba de un cancer al higado. NUBE estaba allí, tranquilo también si sufriente, y nosotros, allí cerca, mirandonos, ahora ya, puede ser, impotentes.
Había preguntado a los doctores lo que se podía hacer y si estaba posible quitar aquel liquido de la barriga. Le habían puesto la aguja y el tubo capilar había descargado liquido por casi una hora. Después, el respiro de NUBE se había  hecho más regular. Los doctores habían decidido de suministrarle algunos medicinales: "nunca se sabe" me habían dicho, "se en algun caso reaccionara". Me habían ayudado a ponerlo en el auto, habíamos regresado a casa, NUBE había comido un poquito y se había acostado, agotado. Había explicado a mi madre y mi padre como estaban las cosas y como habrían debido proseguir con los medicamientos. No teníamos más grandes cosas que decirse, estaba casi
medianoche y nos fuimos a descansar.


 NUBE morirá la mañana del 2 de febrero.